sábado, 5 de noviembre de 2016

28/11/16.

Durante estos días te llevé toda conmigo, intentando saberte casi de memoria,
repasando cada detalle mientras andaba vagando por tus calles de un lado hacia otro;
luego caí en que eso sería prácticamente imposible.
Porque tú, como yo,
somos el retrato de cambios constantes.
Que nunca se pudo detener en un instante, toda una vida.
Entonces pensé que vendrán mil cambios más...
pero que por ahora, a éstos,
me los quedo yo.

V-

miércoles, 13 de julio de 2016

Cambios

Hace un tiempo que me mudé, y, no se, no se está del todo mal. Cuando entres mira con cuidado por donde pisas, aún quedan hilos sueltos, ya sabes, a veces no siempre atar cabos es la mejor solución. Si pasas al salón puede que haya papeles y libros por todas partes, pero no te asustes, solo son vías de escape, intentos frustrados de una irascible por ocultar las escenas de un crimen no organizado. Ah otra cosa, no busques al gato, le cambié al diablo sus siete vidas por un día sin tormentas. Si pasas a la cocina descorcha un vino, para mi llegar siempre será motivo de celebración. Y por cierto, no busques el reloj, lo he tirado...desde que vivo sin hora dispongo de todo el tiempo del mundo. Te aviso de que el cajón de la ropa interior sigue siendo un desastre, no es nada nuevo eso de que el caos esté de mi parte. Y si, esta música que suena de fondo la he elegido yo, siempre me gustó ponerle banda sonora a mi vida. A parte del estruendo de una buena carcajada, claro. Toda esta luz proviene de arriba, si, al fin tengo una terraza, como yo quería, bueno incluso mejor, porque en esta las plantas se mantienen con vida. Bueno creo que eso es todo, aunque te advierto...puede que haya algún monstruo por los pasillos pero no te asustes, sólo se enamoran al primer suspiro. Hace un tiempo que llegué a una conclusión, que hay mil motivos por los que tener miedo, otros tantos mil por los que volvería a quemarme en la misma piel. Hay mil motivos por los que podría echar a correr, hacer honor a la sinrazón de mi huida, pero aún sin querer saber el por qué, elijo los otros tantos mil por los que quedarme. Porque sabes, ahora todo lo que tengo merece una sonrisa. Eso, y que escribo porque no se rezar, y porque cantar...joder se me da fatal.

Razones

Hay mil motivos por los que tener miedo, otros tantos mil por los que volvería a quemarme en la misma piel. Hay mil motivos por los que podría echar a correr, hacer honor a la sinrazón de mi huida, pero aún sin querer saber el por qué, elijo los otros tantos mil por los que quedarme. Porque sabes, ahora todo lo que tengo merece una sonrisa. 

Dedicatoria

Si alguna vez la vida te maltrata,
acuérdate de mi,
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte.

Luis García Montero.


viernes, 24 de junio de 2016

24 junio 2015

No soy de pedir mucho,  me atrevería a decir que prácticamente no pido nada... Bueno quizá una cerveza a cualquier hora del día, pero porque me gusta saciar la sed, porque prefiero el cara a cara, por mi dislexia digital, por sentir el abrazo y escuchar la carcajada...porque no se comunicarme si no es por las ganas. Que por pedir pido, que la vida fluya sin condiciones, sin pertenecer ni poseer, sin tiranizar, sin aburrirse, sin exigencias ni rendiciones; como todo lo verdaderamente único. Que todo lo que necesito es que sea lo que sea, que sea de verdad. 
Y así con todo.

lunes, 20 de junio de 2016

;

Puede que seas de esas que necesitan que les recuerden de vez en cuando lo mucho que valen, aunque muy en el fondo, lo sepan de sobra. Y que a veces, aunque no lo digan, mueren por un abrazo, por un beso, por un gesto que demuestre que la vida tiene sentido. Y seguro, podría poner la mano en el fuego, que alguna vez has pensado que siempre te fijas en el chico poco apropiado, en el alma más atormentada, en la situación más extraña. Que siempre, teniendo el viento a favor, sin saber cómo cambia de dirección y se vuelve en tu contra. Y crees que no es el mundo, sino tú, con tu moñismo, la que genera esas situaciones, que sin saber cómo, acaban convirtiendo tu corazón en una maraña de cables enredados entre sí. Y seguro que, alguna vez, te has enamorado sin esperarlo, sin quererlo, sin poder controlarlo. Y tal vez hayas sufrido por esperar mucho y recibir poco. Y tal vez, también, hayas sido feliz. Y tal vez, también, no entiendas cómo la gente olvida tan rápido y tú tan lento. Y crees que nadie nunca entenderá tus porqués, tus para qués, tus siempres y tus nuncas.

¿Pero de verdad crees que nadie nunca jamás en la vida se ha sentido así? ¿Acaso crees que tienes la exclusiva de los rallazos mentales? De eso nada, monada.

¿Alguna vez te has planteado que tú también podrías ser un corazón de fondant?

Entender el fondant no es fácil. Saber que tienes uno de esos corazones, tener que controlarlo, acostumbrarte a sus fuertes latidos y a sus frenazos en seco es complicado.

Yo tengo uno, ¿sabes? Por eso empecé a escribir.

-La chica de los jueves.

martes, 14 de junio de 2016


"por eso, me pongo serio y romántico, y con cara de niño bueno
y engatusado (no hay disimulo, te lo advierto)
cambio la letra de la canción
para sentirme más identificado todavía:
cariño,
a veces te follaría
otras en cambio te haría el amor..."


-Escandar

La son-risa.

Sabes, no concibo un día sin reírme, dicen que un día sin risa es un día perdido y no puedo estar más de acuerdo con esa frase. Supongo que el haberme criado en un ambiente serio (desde el primero al último) me ha llevado a entender la vida de esta forma...o quizá no sea exactamente así...
Bueno sea como fuere, el caso es, que soy de las que creen que pocas cosas en la vida son tan simples a la par que valiosas como provocar la risa a carcajadas. Que adoro a la gente que (me) hace de reír, a todo aquel con sentido del humor.
Porque una sonrisa es algo que sucede en un instante y a veces su recuerdo es para siempre. Y pocas estrellas fugaces iluminan eternamente una noche.
Y es que mi gente...ay ay..menudo lujo el mío...


Y .

Para sentirme feliz no necesito:

Entrar en una talla 38.
Subirme en unos tacones infinitos.
Embutirme en un vaquero.
Correr 15 Kms al día.
Rellenar mi sujetador.
Prohibirne un helado.
Retocar mi cara.
Vestir como una adolescente...

Para sentirme feliz necesito:

Aceptar que el tiempo pasa.
Gustarme tal como soy.
Mostrarme natural.
Sonreir.
Soñar.
Amar.
En definitiva: Quererme y punto.

sábado, 11 de junio de 2016

Cuando no encuentre el camino de vuelta. Fabio R.

Si los lugares hablaran quizá ellos también te echarían de menos.
Pero no lo hacen. Entonces solo queda el silencio.
Y esos escalones pintarrajeados de ilusiones marchitas, buscando algo a lo que aferrarse.

Pregunto por qué coño
solo quedan los momentos buenos.
Algo así como si el propio subconsciente
tachara de su lista cada error
o cada momento inoportuno.
Como si el corazón se hiciese coraza,
y echase a patadas a los puñales.

Ni rastro queda de los lagrimales.
Ya no hay escombros,
porque nunca hubo montaña.
Solo un grano de arena
y mucha,
pero que mucha paciencia.

No soy un gran orador,
ni manejo muy bien los adverbios,
pero estoy seguro de que te queriá pronto
y seguías llegando tarde.

Cañonazos, en lugar de abrazos.
Paréntesis, en lugar de palabras.
Y ya no nos pongamos a hablar de
los putos puntos suspensivos.

Puede que olvidara leer tu letra pequeña,
que marcaba desde el primer instante
que tú,
no ibas a venir a salvarme.

Y yo que jamás pedí ser salvado,
bastaba con un rato largo,
a tu lado,
para que cualquier cañonazo,
paréntesis
o puñalada
se convirtiese en la más bella
de las sinfonías.

Ay , si los lugares contaran.
Para bien.

No estaría en plena marea
buscando cualquier barco.
Tampoco pidiendo explicaciones
a lo poco, -rasgado y descompuesto-
que queda de eso que bombea
balas,
en vez de sangre,
a mi lado izquierdo

No suelo creer en las casualidades
y el destino ha vuelto a hacer de las suyas
para no llegar a ninguna parte.

Basta ya con la angustia de echar de menons
a personas, y no a los hechos.
A frases, y no a salvavidas.

Ojalá los lugares sí hubieran hablado.
Y hubieran tenido los cojones de echarte
para no volver a repetir la historia
del gato encerrado,
por enésima vez.

Quiero ser libre,
como esas gaviotas que vuelan sin rumbo fijo,
despertarme y comprobar que el calor vencio al invierno.

Que no hay ni un solo signo de interrogación,
o de que hayas vuelto.

Y si para partir primero hay que terminar
de sanar las heridas,
apúntame otra más,
o apunta hacia esa carta de la mesilla,
que habla de lugares.
Porque fueron los únicos testigos mudos
que vieron sangrar a quien está hecho de tinta.

Contra viento y marea,
voy a trepar las cordilleras del olvido,
y me arrojaré al vacío
que conlleva engancharse al vicio
de saltarse la primavera
por vivir un verano permanente.

Espero que seas consciente
de las decisiones que tomas.
Que por favor,
nunca me sustituyas,
y que cuando no encuentres el camino de vuelta,
seas tú,
quien hable a los lugares,
pero de mi.

II


Y tú seguiste coleccionando noches, acortando faldas, intentando cicatrizar heridas aún abiertas a cada trago de cerveza. Conquistando pieles ajenas...con manos expertas que sin saberlo pedían auxilio,  y solo encontraban miradas muertas. 
Y seguiste creyendo volar alto, olvidando que estabas saltando al vacío, que sigues en la zona cero, donde aún, queda más polvo que esperanza.


sábado, 4 de junio de 2016

Marina Crovetto

Contigo es escribir un misterio que nunca avanza o termina,
soñando cada palabra y perdiendo el presente
en futuro  o en distancias.
Contigo no es solo una historia que escribo midiendo en tus manos
y jamás se frena en mi sueño, ni el tiempo la conquista
–ni habla ni pasa-, medido en bocas lacradas
como el remitente de tus cartas.
Contigo no es solo escribir una historia
contigo es sin ti en un infierno de esperanzas,
una retórica despedida en un relato sin sustancia. 

.





"Si usted me quiere en su vida. Usted me pondrá en ella.
Yo no debería estar peleando por un puesto".
-Frida Khalo

domingo, 3 de abril de 2016

Y .



Seguir sonriendo aún más fuerte,
para que todo marche de la manera más perfectamente imperfecta.

jueves, 3 de marzo de 2016

Al filo de la navaja.

En ese momento todo era perfecto, perfectamente completo, todas las piezas del puzzle encajaban como nunca antes lo habían hecho...pero no. Porque sabes, a veces no basta tan solo con eso, a veces, necesitas romper en pedazos esa realidad disfrazada, saltar al vacío, cruzar la zona cero cuando hay más polvo que esperanza, para conocer, conectar y crear algo totalmente nuevo, algo hasta entonces desconocido, que verdaderamente te guíe hasta quién realmente eres.


martes, 1 de marzo de 2016

viernes, 19 de febrero de 2016

Miguel Gane. Invierno

Ella,
que ya conoce todo sobre el frío,
que se ha cansado de no saber nada sobre el calor,
hará de tus brazos casa
y de tus besos hogar.
Aunque tenga un corazón de hielo,
puede hacerte patinar,
como jamás, alguien,
lo ha hecho.
Es de su invierno del cual has de enamorarte,
pues ella es eso,
frío, viento y tormenta,
y aún con esas,
quema, ama y vuela como nadie.
Ha besado más de la cuenta
a aquellos que no merecían sus deudas,
cuenta a sorbos sus tropiezos,
y hace ya tiempo
que no comparte asiento,
pues lo suyo es la velocidad y el vértigo;
y todos tienen miedo a sus trenes y a sus alas.
‘Y se juega la vida, siempre en causas perdidas’
porque así es ella,
un sinsentido que no puede querer
cualquier boca con un poco de chispa.
Lo de ella es apostar al fuego,
a la hoguera y al incendio,
arder hasta los huesos y
perder la cabeza por quien le roba el corazón.
No se conforma con las flores,
ella quiere el jardín,
no le valen las escusas,
lo que importa son los hechos en exceso,
y el amor bebido desde el sexo.
 
‘Está cansada ya de despedidas’,
pero lo que no sabe,
es que yo llevo corriendo por ella
desde la primera sonrisa.

La Nada. Adriana Onan.

Di tanto por tantos, chico
he perdido el recuerdo hundida en naufragios
he jugado con la muerte en el puente donde escribo
he amado y dolió tanto, que no creo saber volver a sentir lo mismo.

Nunca necesité de mierdas que alteraran mis mecanismos
ya que multiplican por mil
la extrema sensibilidad con la que ya nací
y me provoca constantes vacíos.

No espero nada de nadie
tan solo el karme y su recompensa
¿crees saber algo de mi?
Conoces mi cuerpo
no mis laberintos
no mis rejas.

Decido qué cara mostrarte
dependiendo del momento
de tus actos
de tu forma de mirarme
de quién seas

Puedo marchame en cualquier instante
tengo la bendición y el castigo eterno
de no estar ligada a nada
ni a nadie.

martes, 19 de enero de 2016

43º debelleza

Mi cielo de Madrid no perdía detalle.

Su risa se adueñaba de mi acento indeciso, para de seguido sonrojarse ante mis contundentes miradas.
Sus pasos de peatones simulaban safaris en los que ella tenía la melena del león, y yo los prismáticos del que contempla enamorado, su libertad.
Dónde los demás ponían la bala,
yo ponía el corazón.
Siempre esperaba por mi, siempre echando el ojo atrás.
Me decía que caminaba despacio por la senda, despistado, que de esa manera esta sociedad de cerebros atados acabaría devorándome.
Yo, como excusa, culpaba de mis distracciones a las idas y venidas de la fauna, pero ella bien sabía que toda la faute era del vuelo de su falda francesa transparentando mis deseos salvajes.
Porque las ciudades son selvas,
bosques frondosos en los que uno se pierde demasiado fácilmente entre cuevas destiladas y callejones con drogas de diseño.
Por eso,
ella siempre estará ahí,
defendiendo su manada,
recordándome,
que por mucho que me pierda,
su mano,
nunca dejará de caminar delante de la mía.
- Marcos Malvárez

La belleza de la simplicidad.

"¿Todavía no has comprendido que para hacerme feliz hace falta muy poco? 
Un buen helado de chocolate, quizá dos, un paseo juntos y que pase lo que tenga que pasar".
-La vida es bella.

lunes, 4 de enero de 2016

!

"El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal."

#Texto: Simone de Beauvoir

Waking Life

"La creación parece salir de la imperfección. Parece salir de la lucha y la frustración. Y de aquí es de donde creo que el idioma viene. 

Quiero decir, vino de nuestro deseo de trascender nuestro aislamiento y tener algún tipo de relación con otro. Y tenía que ser sencillo cuando era mera supervivencia. ¿Cómo pedíamos "agua"? Hicimos un sonido para eso. O, ¿cómo decíamos "un tigre dientes de sable detrás tuyo"?. Hicimos un sonido para eso. Pero cuando se pone realmente interesante, creo, es cuando usamos ese mismo sistema de sonidos simbólico para comunicar todas las cosas abstractas e intangibles como las que estamos experimentando.

¿Qué es, por ejemplo, frustración? O, ¿qué es la ira o el amor?
Cuando digo "amor", el sonido sale de mi boca y llega al oído de la otra persona, viaja a través de este conducto Bizantino en su cerebro, sabes, a través de sus memorias de amor o de falta de amor, y registra lo que estoy diciendo y dice "sí, lo comprendo".

Pero, ¿cómo sé que entiende? Porque las palabras son inertes. Son sólo símbolos. Están muertas, ¿sabes? Y mucho de nuestra experiencia es intangible. Tanto de lo que percibimos no puede expresarse. Es indescriptible. Y, sin embargo, cuando nos comunicamos unos con otros, y sentimos que hemos entrado en contacto, y creemos que somos entendidos, creo que tenemos un sentimiento de comunión casi espiritual. Y esa sensación puede ser transitoria, pero creo que es por lo que vivimos".

#Texto: Waking Life (Richard Linklater, 2001)

Gertrude

Mi muy querida Gertrude:

Usted estará apesadumbrada al oír la extraña enfermedad que tengo desde que se fue. Mandé buscar al doctor y le dije: “Deme una medicina, porque me siento cansado”. Él me replicó: “¡Estupideces! Usted solo necesita dormir”. “No es esa clase de agotamiento. Mi rostro trasunta cansancio”, dije. A lo que él añadió: “¡Oh!, es su nariz la que está cansada”. “No, no es la nariz. Quizá sea el pelo”, reflexioné. Entonces, el doctor mostró su desconcierto: “Ahora sí entiendo: usted estuvo peinando el pianoforte.” “No”, dije, “no lo he hecho, y no es exactamente el pelo: más bien entre la nariz y el mentón.” Entonces él, muy serio, preguntó: “¿Ha estado usted caminando mucho con la barbilla?” “No”, respondí. “Bien”, reflexionó él, “esto me despista mucho”. “¿Usted cree que el problema estará en los labios?”, preguntó. “Por supuesto”, dije. “¿Qué es, exactamente?” “Yo creo que ha estado dando demasiados besos…”, concluyó.

“Bueno”, recordé, “le di un beso a una amiga”. “Piense”, dijo él, “¿está seguro de que solo fue uno?” Yo añadí: “Quizá hayan sido once”. Entonces, el doctor me ordenó: “No debe darle ni uno más hasta que sus labios se hayan recuperado”. “Pero ¿qué hago?”, le dije, “¡Le debo ciento ochenta y dos besos más!”
El médico se emocionó tanto que las lágrimas corrían por sus mejillas, y me ordenó: “Mándeselos en una caja”. Yo tenía una que compré en Dover, pensando que podría regalarla. Así que los empaqueté con cuidado. Dígame si le llegan bien o si alguno se pierde en el camino.

(Carta original de Lewis Carroll a Gertrude Chataway, 1876, Contexto: Gertrude fue una de las jovencísimas musas del escritor, que se inspiró en ella para crear a la protagonista de su obra 'La caza del carabón'.)

John Vanille

"Una vez que uno ha visto el caos, debe construir algo para ponerlo entre uno y esa terrible visión, entonces crea un espejo, pensando que en él reflejará la realidad del mundo, pero luego comprende que el espejo sólo refleja las apariencias y que la realidad está en otro sitio, detrás del espejo; Entonces recuerda que detrás del espejo sólo está el caos".

#Texto: John Vanille