Durante estos días te llevé toda conmigo, intentando saberte casi de memoria,
repasando cada detalle mientras andaba vagando por tus calles de un lado hacia otro;
luego caí en que eso sería prácticamente imposible.
Porque tú, como yo,
somos el retrato de cambios constantes.
Que nunca se pudo detener en un instante, toda una vida.
Entonces pensé que vendrán mil cambios más...
pero que por ahora, a éstos,
me los quedo yo.
V-
No hay comentarios:
Publicar un comentario