Sólo se ser ese animal
que siente, lucha y defiende;
que huye
pero nunca a tiempo,
a lamerse las heridas.
El amor es esa leyenda que,
de boca en boca
se distorsiona.
Es ese ente que sangra
pero que nadie puede matar.
Tu y yo ya hemos sangrado más de tres vidas,
y no se cuántas nos quedarán
por resucitar.
Empecé a saber del tiempo
justo en el momento
en el que te eché de menos.
No se si fue un segundo,
un minuto o un año:
solo era tiempo.
Y no importó si fue entre los dedos
desde donde lo dejamos correr.
El reloj de mi memoria
se-para,
tu recuerdo es atemporal.
Quiero que entiendas lo imposible
de ser ascua
cuando hemos sido la llama que más ardía
de todo incendio.
Tú te pusiste las alas
y yo aclamé al olvido,
a mi animal que volvió a huir tarde.
Vivíamos esperando una bomba
que nos acabara estallando en la cara
sin atender al tic-tac
que se nos escuchaba dentro.
Y llegó el estallido.
Cuando duele más un hola
que un adiós,
es que el amor está mal hecho;
pero está.
Y si no me salió la voz
no fue por miedo a que te fueras,
si no por miedo a que no regresaras.
A día de hoy pienso cobrarme cada deerrota
mirándote a los ojos;
porque a pesar de que tu boca sepa a victoria
te prefiero siendo deuda sin saldar
en forma de ojos marrón tierra donde echar raíces.
Solo te pido
que si caigo y me dejas en el suelo
y te tumbas conmigo un par de minutos.
La mayoría de las veces,
es cuestión de perspectiva.
miércoles, 2 de abril de 2014
II
Es querer escribirle al viento y terminar hablando del suelo.
Es querer escribirle al cielo y terminar hablando de dónde mis fríos y descalzos pies se posan.
Es querer escribirle al tiempo y terminar pensando en qué sería de mi, de ser veleta.
Es querer escribirle al árbol que me da cobijo y terminar hablando de las hojas que no debieron caer,.
Es querer escribirle a la liberta y terminar pensando qué sería de mí, de carecer de ella.
Es querer escribirle al sol y terminar sintiendo nostalgia por la oscuridad que la noche nos regala.
Es querer escribirle al rocío que acompaña al amanecer y terminar pensando en cómo era a tu lado el anochecer.
Es querer escribirle a la pureza y terminar pensando en tu sonrisa.
Es querer escribirle al mundo y terminar leyendo a solas.
Es querer escribirle al cielo y terminar hablando de dónde mis fríos y descalzos pies se posan.
Es querer escribirle al tiempo y terminar pensando en qué sería de mi, de ser veleta.
Es querer escribirle al árbol que me da cobijo y terminar hablando de las hojas que no debieron caer,.
Es querer escribirle a la liberta y terminar pensando qué sería de mí, de carecer de ella.
Es querer escribirle al sol y terminar sintiendo nostalgia por la oscuridad que la noche nos regala.
Es querer escribirle al rocío que acompaña al amanecer y terminar pensando en cómo era a tu lado el anochecer.
Es querer escribirle a la pureza y terminar pensando en tu sonrisa.
Es querer escribirle al mundo y terminar leyendo a solas.
jueves, 27 de marzo de 2014
A mi manera, felicidades.
Decía Paulo Coelho que.."los encuentros más importantes ya han sido planeados por las almas antes incluso de que los cuerpos se hayan visto". Quizás en parte este de acuerdo con él, será por eso que no me gusta hacer planes, que eso es trabajo de nuestras almas.
Hay personas que cuando sonríen, se les ilumina el rostro. No se, es raro, como si les devolviesen la vida, como si se la devolviesen a todo aquel que las mira. Y tu, por suerte, eres una de ellas. Y es bonito ser testigo de algo así, de esa felicidad, que merecidamente, te premia desde hace un tiempo hasta aquí.
Porque no siempre se está igual, porque la inseguridad nos aturde de un momento a otro, ¿verdad?, sobre todo a un par como nosotras, y es gratificante encontrar a alguien con quién sabes que la comprensión, la lealtad, la honradez, la humildad la llevan por bandera. Y tú, por suerte, eres una de ellas.
De un momento a otro todo se viene abajo, y me da miedo no sabes cuanto, cuando tu historia se derrumba, y respiro hondo, me remango de nuevo y al lío: Operación Retorno (retornemos a la situación inicial, es como cuando reinicias un ordenador, hay unos minutos que la cosa parece estar negra, que pierdes los documentos y al rato "pum" se enciende, respiras hondo, ¿verdad? pues imagínate eso cada tres horas). Cuando a los tres segundos, ya estamos colocando de nuevo la última página destrozada por pensamientos sin sentido, tantos, tan graciosos y que nos hacen pasar el rato, tanto a tí, como a mí, porque al fin y al cabo, en esto guardamos parecido.
Supongo que nuestras almas acordaron verse antes de que nosotras nos pudiéramos dar cuenta, y es de agradecer. Ahora el trabajo que queda es cosa nuestra, por muchos años más de amistad, por muchos almuerzos juntas, meriendas y tardes de compras y de "estudio" en la biblioteca, por miles lágrimas que compensen la pena por alegría, por abrazos que hacen que basten las palabras, por miles de charlas, indignaciones y consejos juntas, por muchos cumpleaños más y planes de futuro absurdos.
Ya lo dije un buen día, el cariño no es mi plato fuerte, pero la gratitud si que es mi postre preferido. Gracias por estar en estos dos años siempre ahí, en lo bueno y en lo no tan bueno. Gracias por escucharme tantas veces, por aguantar lo pesada, lo desastre, caótica que soy.
Gracias una vez más, por tenerte, por llegar y seguir aquí.
Los años no deben pesar, tan sólo pasan, otro más, y ya van veinte. Muchísimas felicidades corazón.
Gracias una vez más, por tenerte, por llegar y seguir aquí.
Los años no deben pesar, tan sólo pasan, otro más, y ya van veinte. Muchísimas felicidades corazón.
sábado, 22 de marzo de 2014
III
A menudo, solemos dedicarle más tiempo a los demás que a nosotros mismos. Pero hoy no.
Dedicarte tiempo siempre sienta bien. Hablar contigo misma.
Reflexionar, meditar, centrarte y encontrarte, del despiste que despista del camino.
Hoy ha sido una de esas tardes en las que se te hace tarde todo.
De esas tardes que guardas para tí y para nadie más.
Hoy me he vuelto a recordar, estando sola.
Dedicarte tiempo siempre sienta bien. Hablar contigo misma.
Reflexionar, meditar, centrarte y encontrarte, del despiste que despista del camino.
Hoy ha sido una de esas tardes en las que se te hace tarde todo.
De esas tardes que guardas para tí y para nadie más.
Hoy me he vuelto a recordar, estando sola.
Ponle cariño a la letra.
Nos volvemos de piedra
cuando por dentro somos como volcanes,
a punto de erupcionar.
Seríamos los candidatos perfectos,
como "mejores actores revelación".
Hacemos nuestra esta farisea realidad.
Me pregunto hasta cuándo.
Sin embargo, gracias a ti pude comprobar,
que hay miradas que engañan,
engañan más que las palabras.
Y caricias, que hablan por si solas.
Qué irónica me resulta contigo la palabra olvido.
Y que familiar eso de dejarnos ir.
Marcar distancias,
desde dónde, hasta cuándo.
cuando por dentro somos como volcanes,
a punto de erupcionar.
Seríamos los candidatos perfectos,
como "mejores actores revelación".
Hacemos nuestra esta farisea realidad.
Me pregunto hasta cuándo.
Sin embargo, gracias a ti pude comprobar,
que hay miradas que engañan,
engañan más que las palabras.
Y caricias, que hablan por si solas.
Qué irónica me resulta contigo la palabra olvido.
Y que familiar eso de dejarnos ir.
Marcar distancias,
desde dónde, hasta cuándo.
Es así.
Somos jodidamente complicados, ambiguos, frágiles, indecisos.
Más de lo que creemos.
Más de lo que nos gustaría hacer creer.
Nos refugiamos en nosotros mismos cuando por alguna razón el punto de equilibrio que nos mantiene,
se desestabiliza.
Hacemos como nuestras, batallas de las que nadie nos asegura salir victoriosos.
Ponemos nombres a personas que no conocemos, catalogamos hechos que aún no han ocurrido, pensamos de más cuando actuamos de menos, escondemos las manos antes, durante y después de tirar la piedra.
Ponemos nombres a personas que no conocemos, catalogamos hechos que aún no han ocurrido, pensamos de más cuando actuamos de menos, escondemos las manos antes, durante y después de tirar la piedra.
Defendemos sin creer.
Y aún así nos creemos libres, disfrazando la cobardía de sensatez, la hipocresía de "realidad".
Nos adentramos en bocas ajenas, sabiendo que es la del lobo, otra vez.
Emprendemos caminos en laberintos, sabiendo que lo son, desde un principio, pero no si podremos salir de ellos, en un final.
Ponemos fin, dejamos ir, sin perder de vista,
mirando de reojo.
Ponemos fin, dejamos ir, sin perder de vista,
mirando de reojo.
Y seguimos, sin desistir, sin dejar de respirar. Manteniéndonos de pie.
viernes, 28 de febrero de 2014
Andalucía.
La pureza, el sentimiento, la vida, la garra, la fuerza y la pasión. Una pizca de jazmín, un redoble, un puntito de arte, ritmo y sentir, Un toque de son, de brillo, de luz y de olor a hierba recién cortada, a tierra mojada. Un recuerdo de una guitarra que suena de fondo, taconeo y el buen cante jondo. Ay, y risa mucha risa, cachondeo y guasa. La tradición del abanico bajo el sol de agosto, acompañado siempre de un buen mosto.
Sentir como canta el gallo al despertar la mañana, el viento que anocheciendo entra por la ventana. - Raíces.
Feliz Día de Andalucía!
Sentir como canta el gallo al despertar la mañana, el viento que anocheciendo entra por la ventana. - Raíces.
Feliz Día de Andalucía!
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