Hay personas que cuando sonríen, se les ilumina el rostro. No se, es raro, como si les devolviesen la vida, como si se la devolviesen a todo aquel que las mira. Y tu, por suerte, eres una de ellas. Y es bonito ser testigo de algo así, de esa felicidad, que merecidamente, te premia desde hace un tiempo hasta aquí.
Porque no siempre se está igual, porque la inseguridad nos aturde de un momento a otro, ¿verdad?, sobre todo a un par como nosotras, y es gratificante encontrar a alguien con quién sabes que la comprensión, la lealtad, la honradez, la humildad la llevan por bandera. Y tú, por suerte, eres una de ellas.
De un momento a otro todo se viene abajo, y me da miedo no sabes cuanto, cuando tu historia se derrumba, y respiro hondo, me remango de nuevo y al lío: Operación Retorno (retornemos a la situación inicial, es como cuando reinicias un ordenador, hay unos minutos que la cosa parece estar negra, que pierdes los documentos y al rato "pum" se enciende, respiras hondo, ¿verdad? pues imagínate eso cada tres horas). Cuando a los tres segundos, ya estamos colocando de nuevo la última página destrozada por pensamientos sin sentido, tantos, tan graciosos y que nos hacen pasar el rato, tanto a tí, como a mí, porque al fin y al cabo, en esto guardamos parecido.
Supongo que nuestras almas acordaron verse antes de que nosotras nos pudiéramos dar cuenta, y es de agradecer. Ahora el trabajo que queda es cosa nuestra, por muchos años más de amistad, por muchos almuerzos juntas, meriendas y tardes de compras y de "estudio" en la biblioteca, por miles lágrimas que compensen la pena por alegría, por abrazos que hacen que basten las palabras, por miles de charlas, indignaciones y consejos juntas, por muchos cumpleaños más y planes de futuro absurdos.
Ya lo dije un buen día, el cariño no es mi plato fuerte, pero la gratitud si que es mi postre preferido. Gracias por estar en estos dos años siempre ahí, en lo bueno y en lo no tan bueno. Gracias por escucharme tantas veces, por aguantar lo pesada, lo desastre, caótica que soy.
Gracias una vez más, por tenerte, por llegar y seguir aquí.
Los años no deben pesar, tan sólo pasan, otro más, y ya van veinte. Muchísimas felicidades corazón.
Gracias una vez más, por tenerte, por llegar y seguir aquí.
Los años no deben pesar, tan sólo pasan, otro más, y ya van veinte. Muchísimas felicidades corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario