miércoles, 30 de diciembre de 2015

Propósito de enmienda

Me quedo con quien hace de un roto un disfraz. Con los barcos con los que disfrutas hasta naufragando. Me quedo con lo que parece ser pero es, no con lo que parece ser y no. Me quedo con las risas, y con quien las provoca. Con quien (me) aguanta tempestades y aún así permanece en pie. Me quedo con los planes improvisados y los reencuentros. Con los abrazos sinceros a destiempo, pero que tanto sanan. Con quienes son miércoles y fiestas de guardar, y qué bien sientan. Me quedo con mis héroes, los de a pie de calle, los que salen todos los días a buscarse la vida y van en vaqueros; con los fantasmas, ya no. Me quedo con la vela, no con la veleta. Con las comidas de mi padre, y con las de mi madre, también. Me quedo con aquellas almas que por volar se fueron, pero cuya luz nos guía siempre. Con las quedadas familiares y las espinosadas, también. Me quedo con mi pie diestro, mi ronquera crónica y mi recién estrenada fuerza desorbitada. Con mi infravalorado despiste también me quedo. Inevitablemente con dinero de menos y kilos de más. Me quedo con los sueños, pero no con las ganas. Me quedo con quien se quede.




No hay comentarios:

Publicar un comentario