miércoles, 30 de diciembre de 2015

Propósito de enmienda

Me quedo con quien hace de un roto un disfraz. Con los barcos con los que disfrutas hasta naufragando. Me quedo con lo que parece ser pero es, no con lo que parece ser y no. Me quedo con las risas, y con quien las provoca. Con quien (me) aguanta tempestades y aún así permanece en pie. Me quedo con los planes improvisados y los reencuentros. Con los abrazos sinceros a destiempo, pero que tanto sanan. Con quienes son miércoles y fiestas de guardar, y qué bien sientan. Me quedo con mis héroes, los de a pie de calle, los que salen todos los días a buscarse la vida y van en vaqueros; con los fantasmas, ya no. Me quedo con la vela, no con la veleta. Con las comidas de mi padre, y con las de mi madre, también. Me quedo con aquellas almas que por volar se fueron, pero cuya luz nos guía siempre. Con las quedadas familiares y las espinosadas, también. Me quedo con mi pie diestro, mi ronquera crónica y mi recién estrenada fuerza desorbitada. Con mi infravalorado despiste también me quedo. Inevitablemente con dinero de menos y kilos de más. Me quedo con los sueños, pero no con las ganas. Me quedo con quien se quede.




jueves, 10 de diciembre de 2015

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Me perdieron las prisas,
me cansé de los duelos,
y del amor de prospecto.

Me ganaron con risas,
me encontré en otros cuerpos;
Y al final.
Me vaciaron por dentro.

Me salvaban de nuevo,
caricias furtivas,
y me supieron a poco.

Me pudieron las ganas,
me creí mi mentira,
y me volví a cerrar en banda.

Y me senté en esta esquina, de una calle sin nombre, de un lugar perdido, de quién sabe donde.

Ahora en cada suspiro, vuela un recuerdo,
de esos que escuecen,
de los que aún buscan dueño.

Ahora eres tú de nuevo,
quien sin avisar cada noche,
vuelve a quitarme el sueño.

Hay personas

Hay personas que te descalzan, la vida.
Y yo con mi manía de sentir el frío del suelo en cada paso.

Hay personas que son el rincón de sentir.
Y juro que nunca me sentó mejor un castigo.

Hay personas que no son para perderse.
Porque siempre son encuentro.

Hay personas que son el norte de mi sur.
Que siempre saben encauzar de nuevo mi rumbo.

Hay personas muy a su manera. 
Pero qué maneras esas.

Hay personas que saben cómo calar hondo.
Dejando surcos, removiendo como nadie las arenas.

Hay personas que son incertidumbre, caos y tempestad.
Y quién sepa de una combinación mejor, que me lo diga.

Hay personas que son miércoles y fiestas de guardar.
Y qué bien sientan.

Y ahora sonríe,
que ya anochece y va quedando poca luz.

V

Que si encuentras el ángulo perfecto verás la pared tras de mí,
y colgando, un cartel que anuncia que no quedan entradas.
Que el teatro está vacío, que esta obra está incompleta.
Que el circo ya no volverá a la ciudad.

Fuiste

"Fuiste una necesidad frustrada,
un tiro al vacío,
una exigencia vana.

Supiste ser todo,
cuando nunca,
llegamos a ser nada".

Culpables

Estaban buscando a los culpables, lo leí en los periódicos. 
Taza de café en mano, pelo revuelto y cara de sueño. Tú aún dormías.
No tenían la menor idea de su paradero. Y no era la primera vez.
Con un atisbo de pasión disimulada, lo habían vuelto a hacer.
Pero nosotros...
Porque juro que no se si éramos la llama que más ardía,
pero ahora está incendiada la ciudad.
Y...

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Esa manía mía de verte solo en sueños,
esa manía tuya de esfumarte cuando estoy despierto

martes, 8 de diciembre de 2015

Fueron sin llegar a ser.

Fueron la llama que más ardía del iceberg, el equilibrista desequilibrado que pende de un hilo, un adiestrador de mansas fieras, la salida de emergencia en mitad del laberinto, la última copa del abstemio, la solución de un pasatiempo en el reverso de la hoja, un barco a la deriva sin timón ni timonel, el eunuco mejor pagado del burdel. Fueron mar en el desierto, vida para el muerto, la mejor pagada en el convento, la monja artista de cabaret, las primeras palabras del mudo, la canción preferida del sordo, los últimos pasos de un cojo, los ojos del que no quiere ver. Fueron estrellas en el amanecer. De cuando en cuando, de vez en vez...