Te sobra todo, incluso la piel. En cambio, te falta algo, pero no logro saber el qué. Y vuelves solo, paso a paso, sereno y firme, al final de cada mes. A veces, te adelantas, me pareció verte incluso entre semana. Solamente una vez, comprobé lo huidiza que llega a ser tu mirada. Quizás fuera eso, porque te falta algo, pero no logro saber el qué.
Aún me queda algo por conocer, que por más que lo intento no lo logro ver. Anoche me encontré a tu sombra, refugiada en la oscuridad de un callejón., No quiere saber de ti, no quiere ser tu compañera. Dice que desconfía, que está enfadada. Creo que ahora entiendo el por qué de tu mirada. Creo que ya conozco aquello que me faltaba. Creo que te sobra piel si, pero que te falta alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario