Nos vendieron un cuento, una historia repleta de princesas en busca de sus príncipes azules, de madrastras, de magia, de finales felices donde se comen perdices. Pues no, me niego, quiero un cuento donde los príncipes tengan que "romperse los cuernos" buscando a su princesa, ya está bien de luchar contra dragones, y por supuesto, que no sean azules, basta ya de clacicismos, acepto sapos y ranas, también acepto conejo, no me sienta bien comer tantas liebres.
Nos vendieron un cuento en el que todo vendría rodado, pero no, en tu camino hará falta carrete, a veces encontrarás que la máquina quiere pararse, pero no dejes nunca que pare, o te costará mucho ponerla de nuevo en marcha. Quizás, (más seguro que quizás) encuentres en el camino alguna que otra piedra más grande de lo normal, y ahora te pregunto yo ¿para qué queremos los pies? ¿para qué? ¡saltemos esos obstáculos!
Nos vendieron un cuento, y no estoy dispuesta a comprárselo, ni si quiera a leerlo, quiero escribir mi propio cuento, ya me encargaré por mi misma de encontrar príncipe o sapo, si es que me hace falta, una madrastra o un buen dragón, pero lo que si tengo claro es que quiero construir mi propio camino por mi misma, jamás detenerme, seguir adelante, cueste más o cueste menos, esta vida no está hecha para cobardes, hay que sujetarse al asiento, hacerse con una buena pluma y escribir tu historia, tu propia historia, tuya y de nadie más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario