martes, 3 de septiembre de 2013

A veces.

A veces necesitamos una vía de escape.
Evadirnos de todo lo que nos aturde.
Dejar atrás esa misera sensación de pesadumbre.

Emigrar lejos de aquí,
dónde no existan caras conocidas,
dónde puedas gritar hasta quedar afónica.

Ese lugar del que no podamos traer recuerdos,
dónde todos los recuerdos que nos atan sean olvidados,
dónde inspirar y expirar sea fácil.

Grata sensación nos invada,
dónde el llanto no exista,
dónde mi única compañera seas tú,
mi fiel amiga, soledad escogida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario