jueves, 26 de septiembre de 2013
Give a try!
Intentar hacer algo no quedando en el intento de hacerse. Todo aquello que se intente hacer que se haga, que no se haga con intención tan solo de intentarlo, que no se intente sin llegar a hacerlo. Porque la intención es lo que cuenta sí, pero el conseguir aquello que intencionadamente intentaste y conseguiste, cuenta más.
Ansia de libertad en un mundo de caos.
Esa sensación de no pertenecer, de sentirte en tierra de nadie, esa sensación que te hace pensar que quizás estés equivocado, con las personas equivocadas y haciendo lo equivocado, que no tienes raíces a las que agarrarte, ningún sustento del que valerte, ninguna senda que seguir. Esa sensación de ansiada libertad, de pertenecer al mundo, a todo y a nada, de esfumarte de lo que supuestamente es tu realidad.
En definitiva, como dice una buena amiga mía
En definitiva, como dice una buena amiga mía
"ansia de libertad en un mundo de caos".
Pero sin conseguirlo
Pretendíamos querernos tan poco y alejarnos tanto,
que por distanciarnos fueron nuestras sombras las que se encontraron,
que no se lo esperaban,
ni nosotros tampoco que poco después lo hicieran nuestras espaldas.
Pretendíamos depender el uno del otro tan poco e ignorarnos tanto,
que por ignorarnos fueron nuestras almas las que se encontraron,
que no se lo esperaban,
ni nosotros tampoco que podo después lo hicieran nuestras miradas.
Pretendíamos pensarnos tan poco y odiarnos tanto, que por odiarnos, que por no pensarnos, que por ignorarnos, que por no depender el uno del otro, alejarnos y querernos tan poco, fuera nuestra pretenciosa e inconsciente valentía la que sin esperarlo ninguno de nosotros nos hiciera reencontrarnos, nos hiciera lo que en el fondo ella sabía, que nosotros también, que pretendíamos, que queríamos, volver a amarnos.
que por distanciarnos fueron nuestras sombras las que se encontraron,
que no se lo esperaban,
ni nosotros tampoco que poco después lo hicieran nuestras espaldas.
Pretendíamos depender el uno del otro tan poco e ignorarnos tanto,
que por ignorarnos fueron nuestras almas las que se encontraron,
que no se lo esperaban,
ni nosotros tampoco que podo después lo hicieran nuestras miradas.
Pretendíamos pensarnos tan poco y odiarnos tanto, que por odiarnos, que por no pensarnos, que por ignorarnos, que por no depender el uno del otro, alejarnos y querernos tan poco, fuera nuestra pretenciosa e inconsciente valentía la que sin esperarlo ninguno de nosotros nos hiciera reencontrarnos, nos hiciera lo que en el fondo ella sabía, que nosotros también, que pretendíamos, que queríamos, volver a amarnos.
viernes, 20 de septiembre de 2013
Tengo todo lo que se puede tener.
No me hace falta nada, tampoco es que me sobre demasiado. Quizás tenga menos de lo que tu necesitarías, pero para mi es mucho más de lo que me hace falta. Una sonrisa, unos buenos días, unas risas y algún que otro enfado, el abrazo, el querer, el sentirse arropado, el mirar a tu alrededor ver a los tuyos y tenerles cerca, no, no me hace falta nada, mientras conmigo os sienta.
Tampoco pido tanto.
Algo más profundo, más concreto, un poco más rebuscado. Algo que no apreciamos, que no lo tenemos en cuenta. Nos vestimos de chaqueta y corbata, usamos el coche para ir dos calles por debajo de la nuestra. Todo esto, cuando hay personas que no tienen ni agua para beber. Ya te digo, no es consumismo, ni derroche, dejémonos de materialismo. Va más allá.
Pese a nacer con un "SI" rotundo ante cualquier capricho que se nos antojase, pese a tener todo aquello que queríamos cuándo y dónde lo queríamos, la gran mayoría de las ocasiones no se nos ocurría responder con un miserable "gracias". A pesar de todo esto, aquí seguimos, quejándonos de este mundo, de haber sido inconscientemente premiados con la varita mágica de la suerte, del bienestar corporal, y la salud que nos proporcionó la genética.
No trato de que cambies tu forma de vida, de vivir, no, simplemente que te pares a pensar un poquito en las 24 horas que a cada día le corresponden, si esas quejas, si esos problemas, lo son verdaderamente, como para hacerte creer que la mala fortuna te miraba con ojos de cuervo cada vez que te asomabas por la ventana.
Pese a nacer con un "SI" rotundo ante cualquier capricho que se nos antojase, pese a tener todo aquello que queríamos cuándo y dónde lo queríamos, la gran mayoría de las ocasiones no se nos ocurría responder con un miserable "gracias". A pesar de todo esto, aquí seguimos, quejándonos de este mundo, de haber sido inconscientemente premiados con la varita mágica de la suerte, del bienestar corporal, y la salud que nos proporcionó la genética.
No trato de que cambies tu forma de vida, de vivir, no, simplemente que te pares a pensar un poquito en las 24 horas que a cada día le corresponden, si esas quejas, si esos problemas, lo son verdaderamente, como para hacerte creer que la mala fortuna te miraba con ojos de cuervo cada vez que te asomabas por la ventana.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Ahí, justo ahí.
En un mundo paralelo, en el que cuando mis pies anden descalzos noten el frío que cala poco a poco, cada uno de mis huesos.
En un mundo paralelo, en el que las palabras no se guarden para luego.
En un mundo paralelo, en el que se actúe desconociendo el miedo.
En un mundo paralelo, en el que el alma valga más que cualquier hipocresía, y tanto como un te quiero.
En un mundo paralelo, dónde se pueda gritar sin ser juzgado, dónde se pueda expresar cada cual a su manera sin ser condenado.
En un mundo paralelo, en el que mis dedos se enreden con tu pelo.
En un mundo paralelo, dónde cada noche colarme en tus sueños, deshacer tus maletas, pueda hacerlo sin remedio.
En un mundo paralelo, en el que mostrarte tal y como eres sea lo que más se valore del mundo entero.
En un mundo paralelo, en el que las palabras no se guarden para luego.
En un mundo paralelo, en el que se actúe desconociendo el miedo.
En un mundo paralelo, en el que el alma valga más que cualquier hipocresía, y tanto como un te quiero.
En un mundo paralelo, dónde se pueda gritar sin ser juzgado, dónde se pueda expresar cada cual a su manera sin ser condenado.
En un mundo paralelo, en el que mis dedos se enreden con tu pelo.
En un mundo paralelo, dónde cada noche colarme en tus sueños, deshacer tus maletas, pueda hacerlo sin remedio.
En un mundo paralelo, en el que mostrarte tal y como eres sea lo que más se valore del mundo entero.
martes, 17 de septiembre de 2013
Rara transparencia la nuestra.
Desenredar lo enredado, para que todo quede más claro, pero a veces, lo desenredado gustaba más antes, cuando estaba enredado, es decir, menos claro. Pues son muchas las situaciones en las que preferimos enredar o ser enredados que desenredar o ser desenredados. Pues, a veces por dejarlo todo más claro queda más enredado que desenredado. ¿Sabéis que os digo no? Efectivamente, justo eso.
sábado, 7 de septiembre de 2013
Espirar, que no expirar.
Juguemos a vivir.
A dejarnos llevar.
Dejemos de calcular y controlar.
Olvidémonos de oír y propongámonos escuchar.
Evitemos lo artificial, menos escribir y más hablar,
cara a cara, en cualquier bar.
No permitamos que nos usen como marionetas,
debemos de pensar por nosotros mismos,
ser conscientes de cuales son nuestras propias metas.
Enterremos el "qué dirán", enterremos la inseguridad.
Luchemos por lo que es nuestro, que nadie nos coma terreno dándoselas de "maestro".
Juguemos a vivir, juguemos a respirar.
A dejarnos llevar.
Dejemos de calcular y controlar.
Olvidémonos de oír y propongámonos escuchar.
Evitemos lo artificial, menos escribir y más hablar,
cara a cara, en cualquier bar.
No permitamos que nos usen como marionetas,
debemos de pensar por nosotros mismos,
ser conscientes de cuales son nuestras propias metas.
Enterremos el "qué dirán", enterremos la inseguridad.
Luchemos por lo que es nuestro, que nadie nos coma terreno dándoselas de "maestro".
Juguemos a vivir, juguemos a respirar.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Free, to be whatever I.
Nos vendieron un cuento, una historia repleta de princesas en busca de sus príncipes azules, de madrastras, de magia, de finales felices donde se comen perdices. Pues no, me niego, quiero un cuento donde los príncipes tengan que "romperse los cuernos" buscando a su princesa, ya está bien de luchar contra dragones, y por supuesto, que no sean azules, basta ya de clacicismos, acepto sapos y ranas, también acepto conejo, no me sienta bien comer tantas liebres.
Nos vendieron un cuento en el que todo vendría rodado, pero no, en tu camino hará falta carrete, a veces encontrarás que la máquina quiere pararse, pero no dejes nunca que pare, o te costará mucho ponerla de nuevo en marcha. Quizás, (más seguro que quizás) encuentres en el camino alguna que otra piedra más grande de lo normal, y ahora te pregunto yo ¿para qué queremos los pies? ¿para qué? ¡saltemos esos obstáculos!
Nos vendieron un cuento, y no estoy dispuesta a comprárselo, ni si quiera a leerlo, quiero escribir mi propio cuento, ya me encargaré por mi misma de encontrar príncipe o sapo, si es que me hace falta, una madrastra o un buen dragón, pero lo que si tengo claro es que quiero construir mi propio camino por mi misma, jamás detenerme, seguir adelante, cueste más o cueste menos, esta vida no está hecha para cobardes, hay que sujetarse al asiento, hacerse con una buena pluma y escribir tu historia, tu propia historia, tuya y de nadie más.
Nos vendieron un cuento en el que todo vendría rodado, pero no, en tu camino hará falta carrete, a veces encontrarás que la máquina quiere pararse, pero no dejes nunca que pare, o te costará mucho ponerla de nuevo en marcha. Quizás, (más seguro que quizás) encuentres en el camino alguna que otra piedra más grande de lo normal, y ahora te pregunto yo ¿para qué queremos los pies? ¿para qué? ¡saltemos esos obstáculos!
Nos vendieron un cuento, y no estoy dispuesta a comprárselo, ni si quiera a leerlo, quiero escribir mi propio cuento, ya me encargaré por mi misma de encontrar príncipe o sapo, si es que me hace falta, una madrastra o un buen dragón, pero lo que si tengo claro es que quiero construir mi propio camino por mi misma, jamás detenerme, seguir adelante, cueste más o cueste menos, esta vida no está hecha para cobardes, hay que sujetarse al asiento, hacerse con una buena pluma y escribir tu historia, tu propia historia, tuya y de nadie más.
martes, 3 de septiembre de 2013
A veces.
A veces necesitamos una vía de escape.
Evadirnos de todo lo que nos aturde.
Dejar atrás esa misera sensación de pesadumbre.
Emigrar lejos de aquí,
dónde no existan caras conocidas,
dónde puedas gritar hasta quedar afónica.
Ese lugar del que no podamos traer recuerdos,
dónde todos los recuerdos que nos atan sean olvidados,
dónde inspirar y expirar sea fácil.
Grata sensación nos invada,
dónde el llanto no exista,
dónde mi única compañera seas tú,
mi fiel amiga, soledad escogida.
Evadirnos de todo lo que nos aturde.
Dejar atrás esa misera sensación de pesadumbre.
Emigrar lejos de aquí,
dónde no existan caras conocidas,
dónde puedas gritar hasta quedar afónica.
Ese lugar del que no podamos traer recuerdos,
dónde todos los recuerdos que nos atan sean olvidados,
dónde inspirar y expirar sea fácil.
Grata sensación nos invada,
dónde el llanto no exista,
dónde mi única compañera seas tú,
mi fiel amiga, soledad escogida.
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