Amaneces cada mañana sin saber cómo ni dónde terminarás, ¿acaso me merezco estar bajo esta presión?. Siento angustia, no creo que consiga salir de esta. Mi respiración se entrecorta. No puedo dejar de pensar en la felicidad y tranquilidad que he vivido aquí, durante tanto tiempo. Noto mi cuerpo se oprime, no , no puede ser, el lugar en el que estoy está desvaneciéndose. Ya casi no puedo respirar, mi último hálito de vida lo perdí hace mucho. Me estoy convirtiendo en un esclavo de esta aflicción atroz, no puede ser, no se si a dónde voy, ni que está pasando, todo está siendo modificado, todo, sí, excepto yo.
Pero, ¿qué ocurre? ¿Qué es eso que estoy escuchando? ¿De dónde provienen esas voces? No comprendo nada, me absorbe el mido, mis extremidades están paralizadas, no veo, alguna luz me está cegando...
- ¿Está bien? Digame, ¡cómo es!
- Enhorabuena, su caniche acaba de parir un precioso cachorro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario