martes, 14 de junio de 2016

La son-risa.

Sabes, no concibo un día sin reírme, dicen que un día sin risa es un día perdido y no puedo estar más de acuerdo con esa frase. Supongo que el haberme criado en un ambiente serio (desde el primero al último) me ha llevado a entender la vida de esta forma...o quizá no sea exactamente así...
Bueno sea como fuere, el caso es, que soy de las que creen que pocas cosas en la vida son tan simples a la par que valiosas como provocar la risa a carcajadas. Que adoro a la gente que (me) hace de reír, a todo aquel con sentido del humor.
Porque una sonrisa es algo que sucede en un instante y a veces su recuerdo es para siempre. Y pocas estrellas fugaces iluminan eternamente una noche.
Y es que mi gente...ay ay..menudo lujo el mío...


Y .

Para sentirme feliz no necesito:

Entrar en una talla 38.
Subirme en unos tacones infinitos.
Embutirme en un vaquero.
Correr 15 Kms al día.
Rellenar mi sujetador.
Prohibirne un helado.
Retocar mi cara.
Vestir como una adolescente...

Para sentirme feliz necesito:

Aceptar que el tiempo pasa.
Gustarme tal como soy.
Mostrarme natural.
Sonreir.
Soñar.
Amar.
En definitiva: Quererme y punto.

sábado, 11 de junio de 2016

Cuando no encuentre el camino de vuelta. Fabio R.

Si los lugares hablaran quizá ellos también te echarían de menos.
Pero no lo hacen. Entonces solo queda el silencio.
Y esos escalones pintarrajeados de ilusiones marchitas, buscando algo a lo que aferrarse.

Pregunto por qué coño
solo quedan los momentos buenos.
Algo así como si el propio subconsciente
tachara de su lista cada error
o cada momento inoportuno.
Como si el corazón se hiciese coraza,
y echase a patadas a los puñales.

Ni rastro queda de los lagrimales.
Ya no hay escombros,
porque nunca hubo montaña.
Solo un grano de arena
y mucha,
pero que mucha paciencia.

No soy un gran orador,
ni manejo muy bien los adverbios,
pero estoy seguro de que te queriá pronto
y seguías llegando tarde.

Cañonazos, en lugar de abrazos.
Paréntesis, en lugar de palabras.
Y ya no nos pongamos a hablar de
los putos puntos suspensivos.

Puede que olvidara leer tu letra pequeña,
que marcaba desde el primer instante
que tú,
no ibas a venir a salvarme.

Y yo que jamás pedí ser salvado,
bastaba con un rato largo,
a tu lado,
para que cualquier cañonazo,
paréntesis
o puñalada
se convirtiese en la más bella
de las sinfonías.

Ay , si los lugares contaran.
Para bien.

No estaría en plena marea
buscando cualquier barco.
Tampoco pidiendo explicaciones
a lo poco, -rasgado y descompuesto-
que queda de eso que bombea
balas,
en vez de sangre,
a mi lado izquierdo

No suelo creer en las casualidades
y el destino ha vuelto a hacer de las suyas
para no llegar a ninguna parte.

Basta ya con la angustia de echar de menons
a personas, y no a los hechos.
A frases, y no a salvavidas.

Ojalá los lugares sí hubieran hablado.
Y hubieran tenido los cojones de echarte
para no volver a repetir la historia
del gato encerrado,
por enésima vez.

Quiero ser libre,
como esas gaviotas que vuelan sin rumbo fijo,
despertarme y comprobar que el calor vencio al invierno.

Que no hay ni un solo signo de interrogación,
o de que hayas vuelto.

Y si para partir primero hay que terminar
de sanar las heridas,
apúntame otra más,
o apunta hacia esa carta de la mesilla,
que habla de lugares.
Porque fueron los únicos testigos mudos
que vieron sangrar a quien está hecho de tinta.

Contra viento y marea,
voy a trepar las cordilleras del olvido,
y me arrojaré al vacío
que conlleva engancharse al vicio
de saltarse la primavera
por vivir un verano permanente.

Espero que seas consciente
de las decisiones que tomas.
Que por favor,
nunca me sustituyas,
y que cuando no encuentres el camino de vuelta,
seas tú,
quien hable a los lugares,
pero de mi.

II


Y tú seguiste coleccionando noches, acortando faldas, intentando cicatrizar heridas aún abiertas a cada trago de cerveza. Conquistando pieles ajenas...con manos expertas que sin saberlo pedían auxilio,  y solo encontraban miradas muertas. 
Y seguiste creyendo volar alto, olvidando que estabas saltando al vacío, que sigues en la zona cero, donde aún, queda más polvo que esperanza.


sábado, 4 de junio de 2016

Marina Crovetto

Contigo es escribir un misterio que nunca avanza o termina,
soñando cada palabra y perdiendo el presente
en futuro  o en distancias.
Contigo no es solo una historia que escribo midiendo en tus manos
y jamás se frena en mi sueño, ni el tiempo la conquista
–ni habla ni pasa-, medido en bocas lacradas
como el remitente de tus cartas.
Contigo no es solo escribir una historia
contigo es sin ti en un infierno de esperanzas,
una retórica despedida en un relato sin sustancia. 

.





"Si usted me quiere en su vida. Usted me pondrá en ella.
Yo no debería estar peleando por un puesto".
-Frida Khalo

domingo, 3 de abril de 2016

Y .



Seguir sonriendo aún más fuerte,
para que todo marche de la manera más perfectamente imperfecta.