sábado, 12 de septiembre de 2015

Vivir

Cada vez más cobardes y ya empieza a vérsenos el plumero.
Se nos está olvidando vivir. Sí, vivir. Que como decía el gran Quintero...
Vivir no es solo estar presente en la vida. Vivir es participar en la fiesta, actuar, ser protagonista, elegir un papel e interpretarlo con autenticidad y convencimiento.

Vivir es ser, y conocer.

Porque el único pecado imperdonable, es, no vivir. Entregarse a una muerte anticipada mientras la sangre corre aún por nuestras venas.

Y yo que quieres que te diga, que aún soy más del hecho que del dicho. Y quédate tu el trecho.
Que aún sigo sin saber hablar más de 20 segundos seguidos por teléfono, que me cansa tanta tecla, que soy de bares, del reencuentro cara a cara, del hombro amigo y la palmada en la espalda, de cafés de ocho horas, yo que se que soy más de mirar a los ojos que a la pantalla, de enreos y quedadas improvisadas, de una caña en la barra y un tapeo de mesa en mesa, de lo bien que sienta escuchar la risa y no leerla, de provocarla y saberlo...porque puedas verla.
De las que piensan, que no importa el sitio, que cualquier hora es buena, para compartir unas cuantas cervezas.

Libre

Yo soy yo,
y tu eres tu.
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas.
Tu no estás en este mundo para cumplir las mías.
Si en algún momento o en algún punto nos encontramos será maravilloso.
Si no, no puede remediarse.
Falto al amor a mi misma cuando al intentar complacerte me traiciono.
Yo soy yo,
y tu eres tu.
Y no hay nada más hermoso que el querer libre, que el dejar hacer.
El querer al otro no como tú quieres que sea,
sino tal y como ya es.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Inviernos de día y medio.

Hace tiempo que el frío se instaló en casa. Pero aún me mantengo con vida, sigo andando descalza.  Me gusta sentir como el frío cala mis huesos, como un escalofrío al posar mis pies en el suelo, recorre todo mi cuerpo. Mi pelo sigue tan corto como siempre, mantener a raya a las tijeras y dar de lado a mis arrebatos...seguirá siendo una de mis tareas pendientes. El caos ha terminado hace poco de instalarse, ahora ocupa la mayor parte del salón, dice que viene para quedarse. Y parece convencido. Así que le hice un hueco entre mis papeles. Porque si, aún escribo. Mi vía de escape, aunque sin claro destino. Porque no, aún no he salido. Ya te lo dije antes, se ha instalado el caos, y bueno, el frío. Ya sabes que nunca me gustó dar de lado a mis invitados. Que sí, lo se, y supongo que pronto lo haré. Saldré. Ya se que fuera es primavera y que siempre ha sido mi estación favorita. Pero aquí queda tormenta, y aún llueve por dentro. Supongo que no me reconoces, que yo nunca fui de esperas, que aquí nunca duró más de un día un invierno. Si te sirve de algo, yo ya ni me busco, porque no me encuentro.

Hace unos días me miré al espejo, el pelo enredado, la camiseta rasgada...heridas abiertas, secuelas de guerras pasadas. Y.

En mi salón ya se acomoda el Sol, desde hace un tiempo, va secando la humedad que dentro de poco tan solo será recuerdo.

Me supieron a pocl

Me perdieron las prisas,
me cansé de los duelos,
y del amor de prospecto.

Me ganaron con risas,
me encontré en otros cuerpos;
Y al final.
Me vaciaron por dentro.

Me salvaban de nuevo,
caricias furtivas,
y me supieron a poco.

Me pudieron las ganas,
me creí mi mentira,
y me volví a cerrar en banda.

Y me senté en esta esquina, de una calle sin nombre, de un lugar perdido, de quién sabe donde.

Ahora en cada suspiro, vuela un recuerdo,
de esos que escuecen,
de los que aún buscan dueño.

Ahora eres tú de nuevo,
quien sin avisar cada noche,
vuelve a quitarme el sueño.