viernes, 10 de julio de 2015

Y así volverme a reinventar.

Que solo quiero volar,
y sentir el viento fresco que me roza por la cara y que de nuevo a mi piel desnuda consiga erizar.

Que cuando tu estás a mi vera
aunque fuera sea invierno,
aquí dentro es primavera,
los cerezos ya florecen
y en mi cama ya no huele a soledad.

Que yo no quiero parar,
quiero seguir mi caminito,
y volverme a reinventar,
nuevo mundo, nueva historia,
cambiando de lugar.

Que yo quiero darle alas a mi alma
y de la vida disfrutar.
Como un pececillo inquieto que va nadando por el mar,
como un águila planea sobrevolando la ciudad.

Que yo no ya no me quemo más,
que mis pies anden descalzos,
que no me importa el qué dirán,
que yo sólo quiero volar,
vivir la vida a mi manera
y respirar la libertad.

miércoles, 8 de julio de 2015

Bien mejor que mejor.

Nunca fui muy aficionada a firmar contratos y mucho menos a cumplir todas las clausulas.
Más bien me declaro enemiga confiesa del nudo marinero en el estómago ajeno, porque pienso, que las mariposas sientan mejor cuando se ven volando, que oprimidas en el estómago.

Será eso lo que me lleva a no prometer "para siempres", "infinitos", "ni vidas enteras", sino más bien a querer por cada día que vivimos, por el ahora, por el momento, por el instante.

Y aunque odie los tópicos y esto suene a topicazo, lo único realmente certero de todo esto es que hoy estamos aquí, y que como se suele decir, las palabras se las lleva el viento, pero no olvidemos que las promesas a largo plazo, también.

Porque aún sigo hurgando en el trasfondo, en lo más hondo, creyendo en lo que confiesan las miradas y proponen las sonrisas, en lo que esconden los silencios y cada gesto refleja, aún creo que la esencia reside en el ser y en el estar, que me sigo olvidando del dónde y el cuándo...que eso ya vendrá.

Que quien sepa una forma de querer más bonita que el querer libre, que me lo demuestre.
Que aquí le espero.

Que el querer es más simple, que no requiere de ornamentación  alguna, que le sobran adjetivos y adverbios, y normalmente le faltan hechos, que para querer a los tuyos basta con quererlos, así sin más, a pelo y en presente.