Vivimos en un renacer constante y perpetuo. Hoy me he recordando estando sola. He sonreído. He dado las gracias al destino por regalarme a ciertas personas, por llevarse a otras y por las que llegarán. He inspirado y espirado (dentro de lo que me ha permitido mi resfriado). Después he estornudado. He creído en mí y en mis principios. He hablado conmigo misma. He reconocido fallos y errores, sin arrepentirme. He aprendido de cada uno. Me he sentido libre y me ha gustado esa libertad. He tomado decisiones. Las piezas del puzzle comienzan a encajar. Hoy me he recordando estando sola. Tanto, tanto, que se ha consumido quedando en nada, volviendo a renacer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario