jueves, 21 de noviembre de 2013
Quiero que sepas que si las cosas van mal mires a tu alrededor, y pienses que siempre puede ir peor. Que la suerte cuando se empecina es puñetera, y nos hace coger todas las puertas falsas de emergencia. Que si lleva lloviendo dos meses seguramente mañana también lloverá, ¿Pero qué más da? Nos acostumbraremos a nadar. Que si todas las luces se van apagando, encenderemos velas, para vernos apenas y no querernos a medias. Que si los caminos son siempre los equivocados, nos dejemos de autopistas, cojamos el camino largo e invertimos el tiempo en observarlo. Siempre va a pasar algo bueno, porque estás tú en el mundo, y si no quieres creer ni en dios, ni en el destino, cree en ti, en donde te lleven los tobillos, en lo que cuenten tus manos, en lo que besen tus ojos, en lo que llueva en tu rostro, que no hay días más grises o más claros, hay días en los que sonríes mas y en los que sonríes de menos. -Para noches sin sol.
L
Inconsciente tu mirada
noches en vela
escusas de más
cuando deberían ser besos.
En el atardecer
incluso anocheciendo
nada más despertar
o ya conciliando el sueño.
Me conformo con verte,
aún sabiendo que la mayoría de las veces
estoy tentando a la suerte.
Me asusta perderte,
aún sabiendo que la mayoría de las veces,
tu sutil don de palabra,
consigue engañar hasta a la muerte.
Me conformo con verte,
aún sabiendo que la mayoría de las veces
estoy tentando a la suerte.
Me asusta perderte,
aún sabiendo que la mayoría de las veces,
tu sutil don de palabra,
consigue engañar hasta a la muerte.
Sin perdernos de vista,
semejante a las vías del tren,
ni siquiera ellas lo saben,
ni nosotros tampoco,
el por qué de esta utópica distancia.
Ir en contra de tu voluntad
nunca fue muy recomendable
aunque debo asumir,
que nunca fuimos del todo legales.
que nunca fuimos del todo legales.
Siempre bajo cuerda
como un gato callejero,
de esos que se pierden en mitad de la noche
teniendo a la Luna
como única compañera
como única compañera
Yo en cambio, te tenía a ti.
sábado, 9 de noviembre de 2013
Por hablar.
Me gustan los matices. También los tonos grises. La espontaneidad al hablar, el ingenio al razonar y la practicidad al actuar. Interpretar libremente, miradas y muecas que vuestras caras me regalan. Observar, así, sin más. Jugar con las palabras. Las idas y venidas. El hasta luego, más que el adiós. Leer entre lineas. Las frases fuera del guión. Útil sutileza. Mi ocasional indecisión. Buscar un doble sentido. Matar el tiempo con lo que escribo.
.
He de decirte que me empalagan los dulces sueños.
Enemiga confiesa de princesas y burdos cuentos.
Me declaro en guerra con fariseos besos.
Desayunos en la cama, domingos de pijama,
abrazos por la espalda.
Tiempo por contar.
Soledades obligadas.
Visitas inesperadas.
Quizás eso último si que me guste algo más.
Problemas sin solución.
La incertidumbre y la certeza.
Mucho menos, vacíos sentimientos, que sin llamar regresan.
Que a mi corazón ya ni lo atraviesan.
Enemiga confiesa de princesas y burdos cuentos.
Me declaro en guerra con fariseos besos.
Desayunos en la cama, domingos de pijama,
abrazos por la espalda.
Tiempo por contar.
Soledades obligadas.
Visitas inesperadas.
Quizás eso último si que me guste algo más.
Problemas sin solución.
La incertidumbre y la certeza.
Mucho menos, vacíos sentimientos, que sin llamar regresan.
Que a mi corazón ya ni lo atraviesan.
sábado, 2 de noviembre de 2013
Incluso la piel.
Te sobra todo, incluso la piel. En cambio, te falta algo, pero no logro saber el qué. Y vuelves solo, paso a paso, sereno y firme, al final de cada mes. A veces, te adelantas, me pareció verte incluso entre semana. Solamente una vez, comprobé lo huidiza que llega a ser tu mirada. Quizás fuera eso, porque te falta algo, pero no logro saber el qué.
Aún me queda algo por conocer, que por más que lo intento no lo logro ver. Anoche me encontré a tu sombra, refugiada en la oscuridad de un callejón., No quiere saber de ti, no quiere ser tu compañera. Dice que desconfía, que está enfadada. Creo que ahora entiendo el por qué de tu mirada. Creo que ya conozco aquello que me faltaba. Creo que te sobra piel si, pero que te falta alma.
Aún me queda algo por conocer, que por más que lo intento no lo logro ver. Anoche me encontré a tu sombra, refugiada en la oscuridad de un callejón., No quiere saber de ti, no quiere ser tu compañera. Dice que desconfía, que está enfadada. Creo que ahora entiendo el por qué de tu mirada. Creo que ya conozco aquello que me faltaba. Creo que te sobra piel si, pero que te falta alma.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)