sábado, 18 de febrero de 2017

18/04/2017

Hace un tiempo que escribí un punto y seguido en todo esto,
que volví a apostar todo al rojo,
sembrando una razón bajo tu ventana
y quedándome de nuevo sin argumentos.

Sinceramente no se cómo hemos llegado hasta aquí. Ya sabes, el despiste y el caos siempre estarán de mi parte. Y es que, fueron tantas las veces que nos dejamos ir mirándonos de reojo. Las veces que nos negamos la palabra, prometiéndonos ese punto y final que nunca llegó. Despidiéndonos, pero llevándonos por dentro. Que ya he perdido la cuenta.
Aunque reconozco que nunca fui de llevarla.
Y míranos ahora.

Yo, reticente confiesa de promesas y premeditaciones,
de "para siempres" y "ojalás".
Tu, un caballo mal domado que aún espera su gran carrera,
el último en llegar a la línea de meta, sin partir nunca de cero.
Partícipes y cómplices de idas y venidas, de la sin razón de tanta huida.
Y míranos ahora.

Que prefiero dejar en manos del tiempo cada una de las promesas que nos queden por vivir, sin empezar de cero, porque sin raíces no se vuela alto.
Así que, quédate justo donde estás,
porque hay regalos que no me perdonaría perder nunca.

viernes, 10 de febrero de 2017

.

Hace tiempo que no pido nada,

hace tiempo que la madrugada no da más de si.


-Joaquín Sabina.