En ese momento todo era perfecto, perfectamente completo, todas las piezas del puzzle encajaban como nunca antes lo habían hecho...pero no. Porque sabes, a veces no basta tan solo con eso, a veces, necesitas romper en pedazos esa realidad disfrazada, saltar al vacío, cruzar la zona cero cuando hay más polvo que esperanza, para conocer, conectar y crear algo totalmente nuevo, algo hasta entonces desconocido, que verdaderamente te guíe hasta quién realmente eres.

